Estamos rodeados de publicidad que intenta convencernos de adquirir determinados productos en el mercado, nos envían mensajes sobre lo que debemos querer, tener o ser, siguiendo unos parámetros de determinadas ideas, creencias sociales y manteniendo imágenes muy estereotipadas de mujeres y hombres, perpetuando en muchos casos las desigualdades de género. Se transmiten determinados comportamiento entre hombres y mujeres como sus hábitos y formas y hasta lo que deben aspirar y desear dependiendo de su género. En el caso de las mujeres nunca falta su protagonismo en las publicidades de productos vinculados al hogar o a la belleza femenina. Muchas veces desde las instituciones (religiosas, educativas, etc), los medios de comunicación, de la cultura, de costumbres ya arraigadas en la sociedad se construyen los estereotipos de género y se incluyen de forma automática en nuestra sociedad y esto nos conduce a tratar y entender a las mujeres y hombres como desiguales. P...
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